INCLAD es una herramienta desarrollada a partir de un proceso de investigación de la Universidad de Zaragoza para evaluar la inclusión laboral de las personas con discapacidad desde dos perspectivas complementarias: la de la persona trabajadora (Escala A) y la de la organización (Escala B). Su propósito es identificar fortalezas y barreras que permitan orientar mejoras en los entornos laborales.
El desarrollo inicial contó con la participación de 48 personas expertas del ámbito de la discapacidad, los servicios de empleo, las administraciones públicas y las empresas. Mediante una metodología Delphi y análisis estadísticos se identificaron 26 indicadores, que sirvieron de base para construir ambas escalas. Posteriormente, los instrumentos fueron revisados por especialistas y aplicados en empresas convencionales, con una muestra acumulada de 182 personas trabajadoras con discapacidad en la Escala A y 23 empresas en la Escala B.
Las escalas se han adaptado también a las administraciones públicas y a los centros especiales de empleo (CEE), teniendo en cuenta las particularidades de cada entorno. La adaptación al empleo público se estudió con información de 77 personas en la Escala A y 59 organizaciones en la Escala B, mientras que la versión para CEE fue sometida a revisión experta. Además, se desarrolló una versión de la Escala A en lectura fácil, adaptada y validada por la Red Autonómica de Accesibilidad Cognitiva Creando Espacios Accesibles, de Plena inclusión Aragón, conforme a la norma UNE, para facilitar la participación directa de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
INCLAD ofrece una evaluación contextualizada de la inclusión laboral, considerando tanto las competencias y la experiencia de las personas trabajadoras como las oportunidades, condiciones y apoyos que proporcionan las organizaciones. Sus resultados permiten identificar fortalezas y posibles barreras, orientar decisiones de mejora y realizar un seguimiento de los avances.
Las puntuaciones deben interpretarse teniendo en cuenta las características de cada entorno laboral, sin asumir que los resultados de los distintos tipos de organizaciones sean directamente comparables.